Una investigación (1) llevada a cabo por la City, University of London y conducida por la Dra. Shazia Akhtar, ha concluido que hasta un 40% de las personas que creen poseer un recuerdo de un momento anterior a los 3 años, están equivocadas.

Desde la PNL siempre se ha apuntado que nuestros recuerdos son una composición de diferentes fragmentos de experiencias almacenadas en nuestra memoria episódica y que cada vez que queremos acceder a ellos, reconstruimos lo que creemos que fue el recuerdo original.

Los científicos nos cuentan que nuestros primeros recuerdos suelen aparecer sobre la edad de los 3 años aproximadamente, y que difícilmente recordamos algo anterior.

Cuando creemos recordar algo previo a esa edad, suele ser una construcción a partir de fragmentos de experiencias vividas a una edad no tan temprana, de información obtenida por terceras personas o por imágenes en forma de fotos o vídeos.

Lo más interesante del caso es que cuando a las personas entrevistadas se les cuestionaba la veracidad de dichos recuerdos, seguían creyendo que eran recuerdos vividos válidos.

Esto nos lleva a una pregunta: ¿Esto sólo pasa en la temprana infancia o también cuando somos adultos?

En los interrogatorios policiales así como en los juicios, la reconstrucción incompleta o inexacta de un hecho, es un aspecto muy importante que se considera a la hora de atender el testimonio de un testigo. De hecho, se habla de diferentes tipos de sesgos siendo los más importantes:

  1. El creado por la propia pregunta del interrogador. (2)
  2. Foco en las amenazas. Los testigos ponen más atención al arma que al agresor lo que dificulta la posterior identificación. (3)
  3. Efecto de familiaridad. Tendemos a reconocer más aquello que nos resulta familiar aunque no esté relacionado con el crimen. (4)

En el mundo de las investigaciones de accidentes con testigos, es realmente interesante cómo los investigadores tienen que ser muy conscientes que 5 testigos pueden llegar a aportar 5 relatos diferentes, al menos en los detalles.

 

Y esto es debido a todos los sesgos relacionados con cómo procesamos a información que nos llega, cómo la almacenamos y finalmente, a cómo la recuperamos. Por ejemplo:

  1. Interferencia. Debido a que los recuerdos pasados no nos dejan almacenar los nuevos adecuadamente o porque una información nueva, no nos deja acceder a la antigua. (5)
  2. Claves de acceso. Es un elemento muy utilizado en PNL ya que para acceder a la red neuronal que almacena un recuerdo, puede ser que requiera la clave de entrada del mismo modo en que se originó y que esta no esté disponible (una música, un sonido, un olor). (6)
  3. Densidad de conexión. El proceso opuesto al anterior se podría describir que un exceso de claves de acceso a recuerdos parecidos provocan interferencias entre ellos que no permiten diferenciar cual pertenece a cual. (7)
  4. Activación por dispersión. Otro fenómeno igualmente interesante es que una clave asociada a un recuerdo, consigue activar recuerdos con claves de acceso parecidas. (8)

Con todo estos sesgos, es evidente que es muy difícil afirmar que lo recordamos es realmente lo que pasó. A pesar de este hecho, la percepción que tenemos es que así pasó y actuamos en consecuencia.

Muchos recuerdos que tenemos son simplemente un producto de nuestros procesos mentales, pero a pesar de ello, los sentimos como reales y nos atormentan y nos persiguen afectando a las decisiones que tomamos en nuestra vida.

De este modo, si tenemos un recuerdo de lo mal que se nos daban las matemáticas, a menudo no nos planteamos que quizás llegamos a esa conclusión debido a lo que sabíamos (o no sabíamos) sobre el sistema educativo y sobre nuestro profesor.

El recuerdo que almaceno, es sólo una construcción sesgada pero apoya aquello que creo. Por lo tanto, podemos desarrollar mucha certidumbre sobre una idea que está parcialmente basada en una construcción sesgada de un recuerdo.

Cuando nos discutimos con otras personas, basado en los hechos que recordamos, pasa algo parecido. Cada una de las partes, está convencida de su versión de los hechos sin ser muy conscientes que quizás ninguna ellas sea “la realidad”.

Al estar convencidos de nuestra “versión de los hechos” somos más inflexibles y menos proclives a negociar un término medio con nuestro interlocutor.

Por esta y muchas otras razones, en PNL se habla que el “mapa” (nuestro recuerdo) no es el territorio (aquello que pasó realmente).

Desarrollar habilidades sobre esta parte de nuestra mente, es fundamental para tener más garantías de alcanzar nuestros objetivos.

 

Notas:

1 Shazia Akhtar, Lucy V. Justice, Catriona M. Morrison, Martin A. Conway Publicado inicialmente el 17 de Julio de 2018 en Psychological Science, (DOI: 10.1177/0956797618778831)

 Whitehouse, W.G., Orne, E.C., Dinges, D.F. (2010). Extreme cognitive interviewing: A blueprint for false memories through imagination inflation. International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis, 58(3), 269–287

3 Loftus, E.F., Loftus, G.R., Messo, J. (1987). Some fact about “weapon focus”. Law and Human Behavior, 11(1), 55–62

4 Moreland, R.L., Zajonc, R.B. (1982). Exposure effects in person perception: Familiarity, similarity, and attraction. Journal of Experimental Social Psychology 18(5), 395–415

 5 Baddeley, A.D., & Dale, H.C.A. (1966). The effect of semantic similarity on retro-active interference in long- and short-term memory. Journal of Verbal Learning and Verbal Behaviour, 5, 417–420

6 Jaimes, A., Omura, K., Nagamine, T., & Hirata, K. (2004). Memory cues for meeting video retrieval. In Proceedings of the 1st ACM Workshop on Continuous Archival and Retrieval of Personal Experiences (CARPE) at the ACM International Multimedia Conference

7 Forster, K.I. (1991). The density constraint on form-priming in the naming task: Interference effects from a masked prime. Journal of Memory and Language, 30(1)

8 Dell, G.S. (1986). A spreading-activation theory of retrieval in sentence production. Psychological Review, 93(3), 283–321