¿Sabes qué es el Deep Work? ¿Estás realmente trabajando hacia la excelencia? La actividad y la productividad no son lo mismo. Las claves de la excelencia se encuentran en uno de las claves de la cultura tradicional japonesa. Pasarse el día saltando de una llamada a otra, mientras revisas tu bandeja de correo electrónico, a la espera de los últimos datos para completar tu informe, es sólo actividad.

Para ser profundamente productivo requiere algo más. Requieres Deep Work o trabajo profundo, una filosofía tan vieja como cualquier cultura oriental y basada en sumergirse plenamente en una sola tarea.

Uno de los temas recurrentes que aparece en un curso de PNL es el de la productividad y con buenos motivos pero hacer muchas tareas no te va a llevar ni a la maestría ni a la excelencia. Sólo el enfoque total y las horas de vuelo te pueden acercar a ese nivel.

Cal Newport, profesor de la Universidad de Georgetown, lo define como: “Actividad profesional realizada en un estado de concentración sin distracciones que lleva tus capacidades cognitivas al límite”.

4 modalidades de Deep Work

En programación Neurolingüística ( PNL ) hablamos mucho sobre las estrategias mentales. Es decir, el modo en que organiamos la información en nuestro interior. Algo parecido es lo que hace Newport sugiriendo que para llegar al Deep Work es importante seguir unos pasos y sobre todo, identificar tu modalidad:

* Monástico

* Bimodal

* Rítmico

* Periodístico

Practicar el trabajo profundo requiere un grado de intencionalidad y concentración totalmente alejado de nuestro día a día cuotidiano y Newport define cuatro estilos para ello que sea más intencional de lo que nunca has sido comparado con simplemente sentarte regularmente y de este modo llegar a concentrarte profundamente en tareas de alto impacto.

Estas estrategias te ayudarán a seleccionar tu forma preferida de trabajo profundo, construir una rutina desde cero, y proporcionar principios operativos y tácticas para adoptar el poder del enfoque intencional.

Si bien esta filosofía tiene el mayor potencial de recompensa y el nivel más bajo de cambio de contexto, es poco realista para la mayoría de las personas que deben realizar diferentes tareas durante su día a día. Tiene el riesgo que te cierres a nuevas oportunidades, ya que la respuesta predeterminada a nuevos compromisos sería “no”.

• El Monástico es la forma más dedicada de trabajo profundo e implica dedicar todas tus horas de trabajo a un enfoque específico y único de alto nivel.

• El Bimodal permite una gran cantidad de trabajo profundo al tiempo que da espacio para mantener otras actividades que puedes encontrar valiosas. Adoptar con éxito esta filosofía requiere la flexibilidad de organizar tu año, meses o semanas en partes más grandes de trabajo profundo.

• El Rítmico es ideal para personas con un horario fijo y regular. Si puedes anticipar cómo serán la mayoría de tus días, es factible reservar varias horas todos los días para el trabajo profundo, entrando así en un “ritmo” diario y dejando el resto de tus horas para el trabajo superficial.

• El Periodístico es una opción para las personas que están constantemente en movimiento con poca o ninguna regularidad en sus días. Este método exige prestar mucha atención al uso de tu tiempo y notar como son las idas y venidas de tu día, donde el tiempo en trabajo profundo pueda varias entre 30 minutos o horas de trabajo profundo. Te tengo que decir que este es mi modo debido a la alta variabilidad en mis días. Se requiere mucha flexibilidad pero también disciplina mental y concentración.

Lo importante es entender cuál de estos cuatro modos de trabajo profundo encaja mejor que tu estilo de vida pero también con tu personalidad. Es mucho más fácil encajar el método a la persona que la persona al método.

No lo fuerces, no quieras rediseñarte si ya hay un método que cubre tu forma de ser y tu tipo de trabajar. Seguramente, ya no tienes el tiempo para desarrollar nuevos hábitos productivos cuando te puedes adaptar. Es un tema de eficiencia.

Construye tu ritual de trabajo profundo

Si ya haa encontrado cual de los 4 estilos te encaja más, ahora necesitas construir un ritual para poderte sumergir en esos momentos de trabajo profundo. Un ritual es una estrategia mental ( así lo llamamos en PNL ) o habilidad a la que se le confiere un significado profundo.

Para ello te en cuenta los siguientes puntos que ya vimos en anteriores vídeos:

  1. Ubicación: elije un espacio libre de distracciones y propicio para largos períodos de concentración. En ausencia de tal ubicación, opta por auriculares con cancelación de ruido que te aislarán del mundo mientras trabajas y mandarán el mensaje a tu cerebro que es hora de concentrarse. Trata de ser coherente con tu entorno; la familiaridad te permitirá entrar en modo de trabajo profundo más rápidamente.
  2. Duración: antes de comenzar una sesión de trabajo profunda, determina con precisión cuánto tiempo dedicarás a la tarea que tienes por delante. Empieza con poco tiempo. Pueden ser hasta15 minutos pero proponte que sean de trabajo realmente profundo, y a medida que lo logres, podrás ir aumentando el tiempo.
  3. Estructura: Escoge la estructura que más te encaje y revisa que todo encaje con esa estructura. Por ejemplo, ¿tu teléfono estará apagado? ¿Te permitirás revisar Internet? ¿Puedes caminar hasta la cocina para comer algo? ¿Cómo medirás el éxito de una sesión (es decir, páginas leídas, líneas codificadas, palabras escritas)? Si tienes que fijarte pocas reglas pero cumplirlas mejor que muchas y luego frustrarte. Cualesquiera que sean sus reglas, hágalas explícitas y sígalas durante la duración de su sesión de trabajo profundo.
  4. Requisitos: después de algunas sesiones de trabajo enfocado, aprenderás lo que necesitas para respaldar tu compromiso con el trabajo profundo. Esto puede incluir un tipo específico de música, tu bebida favorita o acceso a software específico. Ten siempre todo lo que necesitas a mano antes de sumergirte.

Es una buena idea es implementar un “ritual de apagado” que dé a tu mente una señal clara de que el trabajo del día está terminado y tu mente puede entrar en modo de procesamiento. Por ejemplo, revisa tu lista de tareas del día y apaga el portátil. Listo por hoy. También puedes premiarte con una infusión o algo que te guste y que funcione como recompensa y al mismo tiempo diga al cerebro: “Se acabó por hoy”.

Estrategias para mantener la atención

Adicionalmente, puedes llevar a cabo estas estrategias adicionales para mantenerte concentrado:

• Establece bloques de tiempo para responder a correos electrónicos en lugar de estar todo el día pendiente de la bandeja de entrada.

• Si te quedas atascado y necesitas conectarte en línea para verificar algo, resiste la tentación y continúa con el trabajo profundo o cambia a otra actividad fuera de línea.

• Bloquea el tiempo en línea incluso cuando estés en casa.

• Agrega sitios web que distraigan a su lista negra de dominios en la aplicación SelfControl.

También puedes practicar la meditación productiva. Cuando se practica la meditación de atención plena o mindfulness, se suele pedir a los practicantes que vuelvan repetidamente su atención a la respiración, los latidos del corazón u otro objeto de enfoque cuando su mente empiece a divagar. La práctica de la “meditación productiva” nos pide que hagamos algo similar:

“El objetivo de la meditación productiva es tomarse un período en el que estés ocupado físicamente pero no mentalmente (caminar, correr, conducir o ducharse) y centrar tu atención en un único problema profesional bien definido”. Yo personalmente lo hago saliendo a correr por el monte. La verdad es que no lo hago siempre ya que hay veces que me apetece disfrutar de la experiencia, pero me he dado cuenta que es una buena oportunidad para este tipo de práctica.

En lugar de utilizar el tiempo que dedicamos a doblar la ropa o lavar los platos con un podcast, un audiolibro o una llamada telefónica, Newport sugiere pasar dos o tres veces por semana en un estado de “meditación productiva”.

Durante este tiempo, contempla y resuelve un problema desafiante. Esta práctica te ayuda a mejorar tu capacidad para pensar profundamente y dirigir tu atención mientras ignoras las distracciones del exterior o tus propios pensamientos.

Newport sugiere que “para dominar el arte del trabajo profundo … debes recuperar el control de tu tiempo y atención de las muchas distracciones que intentan robarlas”.

Es fundamental entender que la excelencia en una habilidad requiere de mucha práctica totalmente intencional. A menudo mis alumnos de un Practitioner de PNL ( el nivel de entrada a la PNL ) quieren saber cómo hago para dominar tanto esta herramienta. El secreto no es sólo la práctica sino esta práctica profunda. Aunque la realidad es con tantas distracciones a nuestro alrededor, es difícil enfocarnos tanto en algo.

Minimalismo digital

Newport sugiere una prohibición autoimpuesta de las redes sociales durante treinta días. Si bien reconoce que las redes sociales “pueden ser divertidas”, nos insta a reconocer también que son una “distracción entre muchas que amenazan con desviarlo de algo más profundo”.

Si las aplicaciones y los sitios web que utilizas a diario están usurpando tus esfuerzos para alcanzar un trabajo profundo, vale la pena que te plantees la opción que él sugiere. adelante con el ordenamiento digital propuesto por Newport.

Elimina aplicaciones como Twitter, Instagram, Facebook, Snapchat y TikTok de tu teléfono y proponte no acceder a ellas en tu ordenador.

Elimina las aplicaciones de redes sociales de tu teléfono durante este ayuno digital durante 30 días

Después de treinta días, Newport sugiere que te hagas las siguientes preguntas sobre cada plataforma de redes sociales que eliminaste:

1. “¿Habrían sido notablemente mejores los últimos treinta días si hubiera podido utilizar este servicio?”

2. “¿Le importaba a la gente que no estuvieras usando este servicio?”

Es posible que te sorprendas con las respuestas: muchos encuentran que estos servicios no son tan importantes para sus vidas como antes creían y están más felices y satisfechos sin ellos.

Puedes descubrirlo por ti mismo o no, pero creo que es interesante ver si estas herramientas son ejes de su vida o pasatiempos vacíos.

En definitiva, los elementos a tener en cuenta son, buscar siempre el mayor tiempo posible en trabajo profundo, perfeccionar tu capacidad para realizarlo y reducir las distracciones.

Elimina el trabajo superficial

Pero queda otra pieza y es eliminar el trabajo más superficial de tu día a día sabiendo que eliminarlo completamente es imposible. Siempre habrá tareas administrativas y logísticas a las que debes atender: enviar correos electrónicos, reservar viajes de trabajo y presentar informes de gastos.

Sin embargo, existe una gran cantidad de trabajo superficial que seguro te puedes permitir eliminar para maximizar el de tiempo en trabajo profundo.

Empezar el día con un plan es la mejor manera de abordar el trabajo profundo. Si bien es importante reconocer que un día normalmente no saldrá exactamente como se planeó, es importante establecer una estrategia independientemente.

Este método también te obliga a pensar en la creación de paquetes de tareas similares.

Por ejemplo, si tienes dos personas a las que necesitas llamar y tres personas a las que necesita enviar un correo electrónico, combine estas tareas en un bloque de trabajo superficial después de una sesión de trabajo profunda.

El método que te propone Newport se basa en asignar calificaciones superficiales y profundas a cada cosa que haces, y de este modo, poder distinguirlas para centrarte en lo profundo y poder disminuir el trabajo superficial.

Aquí hay algunas preguntas que puedes hacerte para determinar si una tarea se considera como trabajo profundo o no:

• ¿Esta tarea requiere atención enfocada?

• ¿Esta tarea requiere formación o conocimientos especializados?

• ¿Esta tarea crea un nuevo valor en el mundo?

• ¿Esta tarea sería difícil de replicar?

Si puedes responder fácilmente “sí” a la mayoría de las preguntas anteriores, es probable que la tarea se encuentre en la categoría de “trabajo profundo” y valga la pena esforzarse por priorizar en su horario. Aunque la realidad es que no siempre está claro en qué categoría cae el trabajo a hacer pero es importar invertir un poco de energía en determinarlo de cara a poderte concentrar en lo realmente valioso.

En PNL lo llamamos estrategia de toma de decisiones. La mayoría de nuestras decisiones son inconscientes por lo que necesitamos hacernos todas estas preguntas para entender claramente qué hacemos con nuestro tiempo, y sobre todo, si es en eso donde lo queremos invertir. Sin consciencia no puede haber trabajo intencional.

En definitiva, ya es el momento de sumergirte profundamente en tu trabajo para conseguir los niveles de excelencia que te mereces. Para ello, no sirve ir pasando de flor en flor, probando un poco de cada néctar.

Se requiere ser valiente y sumergirte de lleno y sin concesiones en tu tarea.

Sólo así conseguirás los resultados que tanto anhelas.

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