En las próximas líneas te voy a contar qué es el estrés y cómo gestionar mejor desde las herramientas que nos ofrece la PNL (Programación Neurolingüística).

Estos días son muy complicados para todos. Vivimos momentos de incertidumbre o directamente, estamos con problemas económicos importantes.

Esto lleva a nuestro cerebro a estar en situación de constante activación por amenaza o lo que también llamamos estrés.

Tipos de estrés

Aunque el estrés es algo mucho más amplio de que lo que normalmente consideramos, vamos a hablar de dos tipos:

El mental es el resultante de llevar a cabo procesos internos exigentes y difíciles para nosotros o durante un tiempo prolongado. Por ejemplo, el resolver un problema matemático o intentar entender lo que alguien nos cuenta.

El emocional suele ocurrir dentro del ámbito de las relaciones (discusiones, pérdidas de seres queridos, desamores, etc.) pero también pos situaciones externas (amenazas, preocupaciones, miedos, etc.)

Estos días, vivimos una mezcla de los dos ya que estamos lejos de nuestros seres queridos y al mismo tiempo, preocupados por ellos pero también vivimos con miedo e incertidumbre la situación actual y nuestro futuro.

¿Qué podemos hacer?

Lo primero de todo, es tomar control de nuestra mente. Nuestra mente está diseñada para buscar peligros y mantenernos alejados de ellos. Por lo tanto, es normal que se dedique a generar escenarios apocalípticos.

Pero hacerlo sólo es útil si tenemos un modo eficaz de cambiar algunas de las que pasan. Si estás en tu casa y no puedes hacer nada para cambiar tu situación actual, necesitas poner a tu mente a trabajar a tu favor y no en contra tuyo.

La tendencia natural será ir a lo negativo, pero recuerda que tú también puedes decir cómo quieres que sean dichas imágenes. Por lo tanto, entrena a tu mente a generar escenarios futuros donde a pesar que quizás pueda haber por en medio un periodo de vacas flacas o escasez, tarde o temprano saldrás de la situación.

Dicho de otro modo, no te quedes en loop alrededor del momento trágico. Una cosa es el Titanic donde o sobrevivías o morías. No había otra. Ahora no. Ahora hay muchos grises.

Por este motivo, es importante que a tu mente le ofrezcas gamas de grises y no sólo un escenario terrorífico. Construye con todo lujo de detalles, otros escenarios donde las cosas no salen tan mal o donde tardas menos en recuperarte del bache, etc.

Además, no dejes la película de los hechos pararse en el momento malo. Como te he dicho antes, avánzala más. Entrena a tu mente a avanzar más allá del punto de oscuridad.

Ya hemos superado la etapa donde los seres humanos nos tirábamos de los pelos cada vez que el sol se ponía por el horizonte aterrorizados por si no volvía a salir. La experiencia nos demuestra que el sol sale todos los días por negra que sea la noche.

Por lo tanto, echa la vista atrás y reconoce que si seguías vivo hace unos meses después de haber pasado la crisis económica más profunda y larga de la historia contemporánea, será  que ahora vas a poder hacer lo mismo.

El problema muchas veces es el miedo a la pérdida. Es decir, durante los años hemos conseguido tener cosas (casas, coches, un estatus social, etc.) a las que ahora nos resultaría difícil dejar atrás (o momentáneamente atrás).

Aquí la pregunta es: ¿Eres lo que tienes o lo que has conseguido? ¿En qué medida te identificas con ello?

Date cuenta que quién eres tú no lo va a cambiar una crisis y que ahora es el momento de demostrar más que nunca que eres tus valores y convicciones y no lo que tienes.

La PNL nos ofrece multitud de herramientas para llevar a cabo cada uno de estos puntos, por eso te invito a que las utilices si las conoces, o si no es el caso, que empieces a invertir en fortalecer tu mente para prepararte para cualquier embate que la vida pueda lanzarte.

Ahora más que nunca, es el momento de invertir en ti mism@ y de sacar el mayor provecho posible a la situación y no convertirte tú en la víctima de este momento. Tú eres el héroe.

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