CÓMO LA PNL AYUDA AL DEPORTE

¿Cuál es la diferencia entre la victoria y la derrota? ¿Qué convierte a un deportista en una súper estrella? En el mundo del deporte profesional y semi profesional, el siguiente nivel ya no está en el rendimiento físico, sino en el mental.

Hoy en día, la ciencia del acondicionamiento físico y la computarización aplicada al deporte, ha permitido una mejora física y técnica sin precedentes. A pesar de esto, todavía hay grandes diferencias entre algunos deportistas que no se pueden atribuir a esa vertiente.

Como popularmente se dice: “Todo está en el coco”. Es decir, todo depende de nuestro rendimiento mental.

 

EL PODER DE LA MENTE

Aunque a nadie se le escapa que si un deportista no está concentrado, o enfocado, su rendimiento baja, hay pocas personas que sepan realmente cómo cambiar de manera eficaz el rendimiento mental y emocional de un deportista.

Nuestro cerebro se activa y recluta recursos según los objetivos marcados y también según las posibilidades de conseguirlos.

De este modo, aunque tengamos claro el objetivo que queremos (por ejemplo, ganar una carrera), todo dependerá de las posibilidades que nuestro cerebro calcule que hay de ganarlo.

Vivimos en un mundo de percepciones subjetivas. Es decir, no importa lo difícil o fácil que sea alcanzar algo, sino cómo se perciba esa dificultad y por lo tanto, en qué medida te estás creyendo que puedes conseguirlo.

 

DOS CASOS EXTRAORDINARIOS

Hay dos casos mediáticos que me vienen a la mente al hablar de creencias: Roger Banister y Reinhold Messner.

Roger Banister fue un corredor de media distancia que en los años 50 se propuso bajar de los 4 minutos en los 1500m. En esa época, se creía que el cuerpo humano no podía correr tan rápido, pero él se empeñó hasta que el 6 de Mayo de 1954 lo consiguió. Su récord sólo duró 46 días una vez el mundo entendió que era posible.

Banister se utiliza como ejemplo de límite impuesto por unas creencias (en este caso, un imposibilidad física) y el efecto de superarlo, pero hay muchos más factores, más allá de las creencias, que afectan al rendimiento de un deportista.

Reinhold Messner es un alpinista austríaco que en los años 70 se hizo famoso por romper el paradigma del himalayismo. Hasta la fecha, las expediciones a los 8 miles, eran campañas casi militares donde muchísimas personas estaban a las órdenes de un jefe de expedición.

Se utilizaba mucho material técnico: cuerdas fijas, escaleras, oxígeno, etc., que se almacenaba en campos intermedios, haciendo aproximaciones muy lentas hasta la cima. Todas las grandes montañas se conquistaron así en las décadas de los 50 y 60.

Pero en los 70, Messner decidió hacer ascensiones en solitario o en dúo, cargando sólo lo que necesitaba para toda la ascensión y sin oxígeno. Sus escaladas eran mucho más ágiles y rápidas. Y lo consiguió batiendo todos los récords posibles.

Una vez más, Messner dejó de ver a la montaña como un gran monstruo al que vencer y construyó otra relación con ella, permitiéndole convertirse en una auténtica leyenda del alpinismo. Y todo esto pasó dentro de su mente.

 

LAS REPRESENTACIONES MENTALES

En mi experiencia con deportistas de élite, sus representaciones mentales (imágenes, diálogos internos, etc.) juegan un papel tan importante como las propias creencias.

Por ejemplo, algunos ven a sus contrincantes mucho más lejos de lo que están o  más grandes de lo que son, perciben una pared entre ellos y los demás que no les permiten alcanzarlos, y muchísimas otras visualizaciones que afectan a su desempeño.

Otros, no consiguen entrar en un estado emocional adecuado para competir debido a elementos externos o a discursos internos propios.

Ciertamente, los deportistas de éxito tienen creencias que le impulsan a mejorar, que les generan motivación, pero al mismo tiempo también generan visualizaciones poderosas y se hablan poderosamente.

 

ESTADOS DE CONCENTRACIÓN

Lo que marca más la diferencia, es su capacidad de mantener su estado de concentración tanto en los peores momentos como en los mejores. De este modo, pueden percibir pelotas de tenis a 200 Km/h como si fueran a cámara lenta o hacerlas tan grandes que sea imposible no acertar.

Los esquiadores consiguen generar la bajada perfecta antes de hacerla o los escaladores ensayan mentalmente toda la subida una y otra vez, hasta encontrar la mejor combinación de movimientos.

Hay jugadores de fútbol que ven el campo como si hubiera una cámara cenital que les da una perspectiva de todos los jugadores y boxeadores como el mítico Mohamed Alí, que se podía ver simultáneamente desde las cuatro esquinas de cuadrilátero.

Todos estos recursos mentales no aparecerían si no estuvieron primero, en el estado de concentración adecuado.

 

DEMONIOS Y RECURSOS

Cada deportista tiene sus demonios, sus miedos, sus creencias limitantes pero también sus estrategias de éxito, y la PNL permite trabajar con las dos.

Por un lado, cambiando esos demonios por recursos útiles y por el otro, enseñando a los deportistas a ser más consistentes a la hora de generar esas estrategias que sí les funcionan y que les impulsan al éxito.

Sólo teniendo un dominio total de la mente, se pueden conseguir resultados excepcionales. Por este motivo la respuesta a la pregunta que plantea el título del Post, de si es posible mejorar el rendimiento deportivo con PNL, es Sí.

Una formación adecuada en PNL puede ser muy valiosa para cualquier deportista que quiera pasar al siguiente nivel.