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La confianza es la base de todas las relaciones sociales y el valor más preciado en el arte de comunicar e influir, pero: ¿Cómo se desarrolla? ¿Qué podemos hacer para conseguir que los demás confíen más en nosotros?

¿Qué es la confianza?

Empecemos por lo que es  la confianza. Básicamente es un conjunto de sensaciones (en PNL se les llaman estados emocionales) relacionadas con la certidumbre. Estas sensaciones aparecen cuando creemos poder predecir cómo algo sucederá.

Así, de este modo, si yo veo el cielo oscuro con unas nubes enormes, y creo que esos son signos inequívocos de que va a llover, tengo una sensación de certidumbre de que así será. Es decir, tengo confianza de que pasará así.

Por lo tanto, cuando yo confío en alguien, de algún modo, estoy haciendo una predicción de que cómo se va a a comportar dicha persona. Por ejemplo, si le tengo que pedir un favor a alguien, seguramente, yo lo haré a aquellas personas a las que tenga confianza de que me podrán ayudar (a no ser que esté desesperado y lo intente de todos modos).

Si alguien nos pide dinero prestado, lo lógico sería que se lo dejáramos porque confiamos que nos lo devolverá. Es decir, porque confiamos en él.

Por lo tanto, cuando creemos que podemos ir al futuro y conocer que es lo que pasará, a esto le llamamos tener confianza (cabe decir, que existe su otro lado, que es la desesperanza o desconfianza, donde también creemos saber que algo no pasará, pero al fin y al cabo, es el mismo proceso).

El secreto de la confianza

El secreto de la confianza es básicamente convertirte en predecible para el otro. No me refiero a que te conviertas en alguien muy aburrido, sino en que des todas las facilidades posibles para que el otro crea (consciente o inconscientemente) que pueda predecir cómo vas a reaccionar en el futuro.

Un ejemplo sería el anterior del dinero: Nadie te dejará dinero si no calcula que se lo vas a devolver.

No te van a asignar una tarea si el que lo hace no confía que la puedas llevar a cabo (dejando un lado que no haya más opciones, que lo que quiera es que precisamente no lo consigas, etc.). Tampoco te va a comprar nada si el que lo adquiere no tiene la confianza de que eres honesto y que le puedes ayudar.

Por lo tanto, la clave es pensar en que puedes hacer tú, para que la otra persona genere dentro de ella una sensación de certidumbre sobre ti.

Claro, eso cambia el foco ya que en general decimos: ¡Confía en mí! Pero de lo que estamos hablando ahora, es que nos enfoquemos en lo qué podemos hacer para que los demás confíen en nosotros.

Claves para desarrollar la confianza

1.    Identifica tus valores. Los valores es aquello que es importante para nosotros. La honestidad, la integridad, la lealtad, la familia… La gente con valores claros se les puede “leer” más fácilmente y generan más confianza.

2.    Se consistente. No es suficiente con hablar de tus valores. Los valores se demuestran con las acciones que se desprenden de ello. Es decir, si te gusta hablar de respeto, todas tus acciones tienen que poder demostrarlo. Siempre. Piensa que las personas están buscando la manera de predecirte. Si no hay consistencia en tus acciones, la gente no va a encontrar tu “patrón” y no sentirán confianza.

3.    Mantén tu palabra. Cuida mucho lo que vas a prometer. Piensa que una manera de generar esa “predictibilidad” es a través de demostrar que cuando dices algo, eso pasa. Muchas veces, prometemos cosas que luego olvidamos o tardamos en cumplir. La otra persona, ha confiado a priori en tu palabra, y por lo tanto, ha hecho una predicción de lo que estabas diciendo. Si no se cumple la predicción, bajará su certidumbre en su capacidad de predecirte. Bajará su confianza.

4.    Se congruente. Otra manera de ganar confianza es a través de volvernos “transparentes” para los demás. Cuanto más digas lo que pienses y lo que sientes (de modo adecuado, claro), y hagas lo que digas, más fácil será por los demás pensar que saben lo que pasa dentro de ti. Serás más “transparente” y por lo tanto, más “predecible”.

5.    No “cotillees”. Criticar a los demás puede llevar a pensar a los que te están escuchando, que eso mismo lo harás cuando ellos no estén presentes. Se puede dar la opinión, por supuesto, y comentar lo que no nos gusta, pero cotillear o criticar menospreciando, tiende a generar desconfianza.

6.    Habla de ti. Muchas veces nos da reparos hablar de nosotros mismos pero si no lo hacemos, ¿Cómo van a saber los otros lo que has hecho hasta la fecha, y por lo tanto, de lo que eres capaz? No se trata de alardear, pero sí de dar la información precisa para que los otros se puedan construir una imagen mental tuya de lo que ellos creen de lo que eres capaz.

7.    Se generoso. A menudo pedimos a los demás que confíen en nosotros, pero no hacemos el primer paso de confiar en ellos. Un buen modo para mejorar la confianza de los demás en nosotros, es empezar primero demostrando que nosotros confiamos.

Cultivar la confianza

Estos son algunos de los puntos que se tienen que tener en cuenta si queremos generar más confianza en los demás. No son los únicos, pero sí pueden ayudarte mucho a mejorar las relaciones con las personas de tu entorno.

Nuestra sociedad se basa en vínculos construidos sobre la confianza, y es por este motivo que es tan importante cuidarla y cultivarla.

Cultivar la confianza tendría que ser una de nuestras actividades diarias ya que es una inversión en las relaciones con los demás y más importante quizás, que el propio dinero.

Muchos de estos puntos se pueden aplicar a uno mismo, ya que la autoconfianza sigue los mismos parámetros que la confianza en los demás. Si te prometes cosas que luego no cumples o no puedes conseguir, perderás la confianza en tus posibilidades. Si no respetas tus propios valores, acabarás no respetándote.