Orgullo

Existe una gran conspiración de escala planetaria cuya estructura se ha ido construyendo durante miles de años. Una conspiración que nos ha afectado a cada uno de nosotros profundamente y ha coartado nuestra capacidad de ser dignos, de ser orgullosos.

Yo mismo he sido víctima de ella y aún hoy vivo sus efectos, pero eso va a cambiar muy pronto.

Gracias a que doy formaciones conozco a mucha gente pero también observo, escucho las noticias, hablo con la gente de mi alrededor y la conclusión es que hemos perdido la dignidad como seres humanos.

Nos hablan de crisis y de lo mal que nos van las cosas, nos hablan de desempleo, de que las cosas van a ir peor si no recortamos en lo esencial, en el bienestar del ser humano mientras observamos como otros se llenan los bolsillos y siguen paseando por las calles con coches de lujo.

El bombardeo continuo de noticias en los medios o por amigos sume a las personas en un estado de tristeza, de depresión, de impotencia o a veces de indignación. Y yo digo: ¡Ya basta!

Lo externo no tiene por qué afectarnos internamente, porque cuando lo hace perdemos el control sobre lo más valioso que tenemos, nosotros mismos.En el momento en que cedes, en el momento en que te rindes delante de la situación, has cedido lo último que te pueden arrebatar y es el orgullo de ser un ser humano pleno, feliz, digno. Eso es lo que quieren. Quitártelo todo. Que no quede nada de ti.

No cedas amigo, sigue luchando. Sigue creyendo que eres mejor que tus circunstancias. No permitas que un montón de expertos te digan como va a ser tu futuro y lo que es peor como tu te vas a sentir. Se digno.

Te han hecho creer como a todos que lo que eres es lo que tienes, lo que has estudiado, lo que haces, pero no es cierto. Eres lo que sientes y mientras no sientas aquello que quieras sentir no vas a ser tú.

Nos quieren anular como individuos pero yo te digo que no dejes que se salgan con la suya porque te conozco y sé el ser humano que hay en ti y ni el dinero ni las ostias de la vida van a hacer que eso cambie, sólo pueden hacer que tú aprendas.

No te desanimes si tú no quieres, no te sumas en la desesperación, pero tampoco en la indignación, porque intentan subyugarte, intentan aplastarte con emociones que no sirven para ser tú: un ser pleno y orgulloso.

Te miro y me viene a la cabeza un gran jefe indio de las praderas americanas sentado en una reserva viendo como los caballos salvajes corren libres con los bisontes al otro lado de la valla. ¿Dónde está tu orgullo amigo? ¿Cuándo te rendiste de ser ese ser vital y alegre que conocí?¿Cuándo creíste que la vida te había vencido y te había encerrado y echado la llave?

Pues yo te digo aquí y ahora, bien alto y bien claro: ¡Qué no me da la gana!

¡No voy a ceder a la gran mentira de que el mundo tiene el control de mí ser, de mis emociones y de mis acciones! No me voy a indignar, no me voy a enfadar, no me voy a dejar manipular, y no quiero que a ti te pase lo mismo.

Despierta, te lo ruego. Si no tienes casa, si no tienes empleo, no pierdas lo único a lo que nunca le van a poder poner ni precio, ni impuestos, ni leyes: tus sueños, tus emociones, tu dignidad como ser humano. No dejes que te subyuguen porque no son nada más que extorsionadores emocionales para que tu guerrero piense que la batalla está perdida.

Te invito a que alces la cabeza, a que los mires a los ojos y a que les digas que no hay dioses a los que temer, ni situaciones de las que no se pueda salir. Que no necesitas coches, televisiones, una gran carrera profesional ni nada con lo que nos intentan intoxicar cada día desde que nacimos.

Sólo necesitas tu dignidad, tu orgullo. Anda erguido, satisfecho de todo aquello que has hecho y aprendido, y al mismo tiempo siéntete orgulloso de tus sueños. Eres un guerrero, nunca lo olvides mi amigo.

No se trata de ser famoso, ni conocido. No se trata de educar a los hijos o de impresionar a los demás. Se trata que seas tú, que te sientas vivo y que nunca agaches la cabeza. Que andes erguido pero humilde, como lo hace un gran guerrero. Eso te convertirá en un modelo para los demás naturalmente. En un agente de cambio donde los demás podrán decir: “Yo quiero sentirme así también”.

Se acabó. Ya está bien. Despierta mi amigo. Pero también todos los demás. No somos hijos de nuestras situaciones. Somos dioses o más que ellos. No nos dejemos desanimar, ni indignar. No nos dejemos manipular nunca más por nadie más.

Amigo: Simplemente se.